





En el Radisson Blu Hotel, Florence, todo está pensado para que las familias se sientan bienvenidas desde el principio. Mientras los adultos se relajan en el spa y en la piscina, o mantienen la rutina en el gimnasio, los niños podrán divertirse creando su propio mundo en espacios especialmente diseñados para ellos.
Los huéspedes más pequeños pueden correr y jugar en los parques infantiles de interior y al aire libre, pasarlo en grande en el club infantil o chapotear en la piscina infantil con zona de juegos acuáticos.
Para aumentar aún más la diversión, hay zonas recreativas con videojuegos, billar y hockey de aire, ideales tanto para niños mayores como para adolescentes. Y cuando toque relajarse juntos, la sala de cine privada del hotel convertirá las simples veladas en momentos compartidos en familia que quedarán en el recuerdo de todos.

