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Te damos la bienvenida a Tiflis, una ciudad cuyas calles antiguas rebosan energía creativa y una cálida hospitalidad.
Recorre sus barrios históricos, degusta los atrevidos sabores y vinos georgianos y descubre una cultura dinámica moldeada por siglos de historias, arte y tradición.
Tiflis te invita a explorar, probar y sentir su espíritu.
En Tiflis, las noches están llenas de ritmo y conexión. La música suena en animados espacios acompañada de cócteles creativos, y la gente se reúne para compartir momentos de una forma espontánea y auténtica.
Es una ciudad que celebra la alegría de estar juntos y donde los momentos se transforman en historias inolvidables.
Tiflis deja huella en los momentos compartidos: largas conversaciones, música que se cuela por las puertas abiertas, y mesas llenas de vino y sabores insólitos. La historia ocupa sus calles de forma discreta, mientras que la creatividad y el sentido de comunidad moldean la vida cotidiana.
Se trata de una ciudad que respira conexión en vez de espectáculo, donde la tradición y el presente se dan la mano sin esfuerzo y que deja una impresión duradera que te acompañará siempre.
1. Calles antiguas, puertas abiertas Balcones que casi se tocan, el silencioso vapor de los baños termales y el sonido de los pasos sobre los adoquines. Piérdete en Tiflis sin hacer planes.
2. El vino y las palabras Tinajas qvevri, mesas compartidas e historias maravillosas acompañadas de vino. Prueba el vino de Georgia de la manera tradicional.
3. Una ciudad que nunca olvidarás: Tranquila y sin prisas: simplemente humana. Llévate una historia que no imaginabas.
4. La ciudad de noche: La música invade las calles, se brinda con cócteles especiales y los amigos se juntan en todas partes. Disfruta de la noche en los bares y locales de música en directo de Tiflis.
5. Rituales matutinos: Pan recién hecho, café fuerte, el sol en los balcones y conversaciones tranquilas. Comienza el día despacio, al estilo de Tiflis.
6. Las historias del río: El río Kurá serpentea por debajo de los tejados de la ciudad, y muestra fragmentos de historia y de escenas cotidianas. Disfruta de las vistas desde el Radisson Blu.




